La familia de Ruth


Mi hermano Julián y yo siempre habíamos vivido en Madrid, con nuestra madre y nuestro padre, hasta que nos dijeron que tenían que irse a trabajar a Hamburgo. Nos preguntaron qué preferíamos hacer, si irnos también a Alemania o marcharnos a vivir a Segovia con nuestra abuelo Jose y nuestra abuela María José. Después de mucho pensar, nos quedamos con la opción de Segovia. El yayo y la yaya siempre han sido un gran apoyo en la familia y nunca nos aburrimos con ellos, son geniales.

Juana, la iguana, lleva en la familia desde que tengo memoria. Se pasa la vida durmiendo y comiendo (a veces me da envidia). Mi hermano ha sido mi compañero de aventuras toda la vida, aunque a veces discutimos, nos llevamos muy bien. Y desde que nos mudamos a esta casa, hay un animalito misterioso que se pasea por el jardín. Le pusimos comida y poco a poco se ha ido dejando ver. Es un erizo muy pequeño al que llamamos Esmiz y que ya forma parte de nuestra familia.
El amor de la familia siempre perdura, a pesar de la distancia, las diferencias y el tiempo.
Julián
María José
Jose
Esmiz
Juana